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El Budismo y el Hinduismo suele usar el arte de los mandalas como una representación simbólica del microcosmos y el macrocosmos. Estos no solo tienen una innegable belleza estética, sino que también se asocian a toda una filosofía y terapéutica.

A continuación, como en ningún otro sitio, presentamos los más bonitos mandalas: información e imágenes. 

Mandalas de flores

Las flores o las formas floridas pueden darse en los mandalas, aunque no siempre son objetos específicos de los mismos. Sin embargo, respetándose o no la tradición, el efecto visual, armonioso y los sentimientos que transmiten de paz son evidentes.

Mandalas de animales

Que los animales formen mandalas o los mandalas animales no tiene nada que ver con su tradición, pero sí es un mundo ornamental que en Occidente se ha explotado. Los efectos son maravillosos como demuestran las siguientes imágenes.

Mandalas fáciles

Los mandalas son representaciones del microcosmos y el macrocosmos simbólicas, una construcción que entiende que lo grande está en lo pequeño y lo pequeño en lo grande. Más allá que logran tener formas muy abstrusas, también existen simples. A continuación presentamos ejemplos de ellos.

Mandalas geométricos

La geometría en algún punto se puede observar en los mandalas: círculos, triángulos, rectángulos, rombos y mucho más. Naturalmente, hacen a su decoración, a su espiritualidad y también a la estética de los mismos. A continuación se exhiben algunos de ellos.

Mandalas con números

Al igual que el caso de los animales, los mandalas con números son construcciones occidentales. No quita, sin embargo, que los resultados que se logran pueden ser muy bonitos como se demuestran a continuación.

 

 

Mandalas con letras

Las letras también pueden tener formas mandalicas, con distintos puntos, arabescos, círculos y otros tipos de formas. A continuación presentamos algunos de ellos.

Mandalas de estrellas

Los mandalas, sobre todo desde su aspecto estético o de ornamentación, pueden dar lugar a una multitud de ejemplos y utilización de objetos. Un buen ejemplo de ello son las estrellas, que también se pueden usar.

Mandalas de corazones

El corazón es el órgano de los sentimientos en Occidente desde la simbología y en Oriente Lejano una representación de la mente. Por tal motivo, aquí presentamos los más bonitos corazones hechos mandalas: algunos con formas delineadas y otros no tanto.

¿Qué son los mandalas?

Los mandalas son estructuras mayormente concéntricas, una representación fractal y repetitiva del universo y de la naturaleza, desde el punto de vista que lo más pequeño es un ejemplo de lo grande y lo grande de lo pequeño.

Mandala es una palabra en sánscrito, que para el mundo Indio podemos relacionarlo como una lengua erudita al mejor estilo latín. Mandala quiere decír «círculo» y hace alusión a la representación que se consigue usualmente, más allá de la tremenda complejidad de los componentes del diseño.

Los hindúes fueron los primeros en utilizar los mandalas desde un punto de vista espiritual (algo tan sagrado como el cese de pensamiento), aunque los diseños más populares que han llegado a Occidente son más budistas.

Tipos de mandalas

Existen diferentes tipos de mandalas. Es más: si hacemos alusión a formas similares (aunque posiblemente con diferentes funciones) los mandalas existen en múltiples partes del mundo. A continuación presentamos algunos tipos sabiendo que no somos exhaustivos en lo absoluto.

Mandalas budistas

Estos son muy populares y gozan de un profundo valor espiritual dentro de la cultura. Se los suele usar como ofrenda para pedir orientación, iluminación, sabiduría y espiritualidad.

Son sumamente coloridos y con formas geométricas tan complejas que se puede obtener un efecto de tres dimensiones. Lo curioso de los mandalas budistas hechos por los monjes es que tras largas jornadas de confección se destruyen sin problema: lo importante es el proceso, no el resultado.

Mandalas mudras

Estos mandalas no son tanto en sí mismos, sino de la postura de las manos en el momento en que el dibujante lo ejecuta. Son posturas manuales relacionadas con el yoga, en los procesos de meditación.

Colorear es también una postura que encauza la energía.

Mandalas aztecas

Decir que existe un mandala azteca es una absoluta aberración cultural, sin embargo, si nos referimos a formas, diseños, complejidades podemos mencionarlos. Los calendarios solares (el sol era una deidad que podía perecer y se la debía complacer con sacrificios) muestran formas similares a las mandálicas.

Mandalas aborígenes

Estamos hablando de construcciones culturales o diseños similares a los mandalas, hechos en su mayoría por aborígenes australianos. El yo interior, la naturaleza, la espiritualidad y el mundo de los sueños se ven inextricablemente aquí desarrollados.

Mandalas celtas

La cultura celta es de las más misteriosas que se ha desarrollado en nuestro mundo. Sumamente extendida en el globo, con informaciones vedadas por su clase sacerdotal y filosófica de los druidas; pero también atrapantes en cuanto a lo que se conoce.

Mucho del mundo simbólico hoy se utiliza en el dibujo de los mandalas, como el círculo y la espiral, que dan cuenta de la eternidad y las conexiones con el mundo del más allá.

Mandalas cristianos

Las formas circulares han sido recurrentes también en el mundo del cristianismo, muchas veces apareciendo en la arquitectura y los vitrales de las iglesias (recordemos que era una forma de educar una cultura eminentemente oral y analfabeta).

Los mandalas desde el punto de vista cristiano podían hacer referencia al mundo del más acá con el más allá, pero también lo circular con la perfección de Dios, ya que no tiene ni principio ni final.

Los beneficios de los mandalas

Los mandalas tienen una multitud de beneficios porque hacen a una realidad sagrada y espiritual, pero también desde Occidente a una cuestión de ornamentación y buenas energías a partir de su realización (además de un posible emplazamiento en un lugar).

Se puede hacer una pequeña lista de los beneficios de los mandalas.

  • Sirven para meditar: Quizás sea uno de los ejemplos más espirituales, pero es claro que el mandala desde su origen hindú y budista tiene una finalidad de meditación, de cese en el pensamiento, tranquilidad y una suerte de ruptura con el mundo de lo fenoménico (por lo menos parcial y momentánea).
  • Representación de los chakras: Los chakras son puntos de energía inconmensurable que posee el ser humano en su interior. Así que los mandalas también puede representarlos, desde el momento que los chakras son vitales en la vinculación del sujeto con el todo.
  • Fines terapéuticos: Un mandala cura desde el momento que nos transmite paz, armonía, tranquilidad, cese de malos pensamientos, relajación,  entre otros rasgos. Por eso podemos decir que son eminentemente terapéuticos en el proceso de su realización y en su observación como resultado.
  • Decoración y diversión: Quizás estos dos rasgos sean los más ajenos y occidentales de toda la filosofía de los mandalas. Pero sí: un mandala puede servir como simple función decorativa y entretener en su realización, si el mismo lector se aventura en el trazado de líneas, la realización de objetos y el colorear (respetando algunos principios o simbología oriental o ninguna).